Guía honesta para tu primera experiencia en los baños termales de Japón
¿Por qué un onsen japonés intimida tanto a los extranjeros?
Si nunca has ido a un onsen, hay una sensación muy común antes de entrar:
“Seguro hay reglas que no conozco…
¿y si hago algo mal?”
Y no es exageración.
Un onsen japonés no se parece a nada que muchos viajeros conozcan:
- Estás desnudo, junto a desconocidos
- Hay silencio, no música relajante
- Nadie te explica todo paso a paso
- Parece que “todos saben qué hacer” menos tú
Así que no, no es solo la desnudez.
El verdadero miedo es otro:
👉 romper una regla invisible sin darte cuenta.
Yo también pensé que no era para mí
La primera vez que entré a un onsen pensé:
“Esto no es para extranjeros.”
Recuerdo estar parado frente a las duchas, mirando de reojo a los demás,
intentando copiar lo que hacían.
¿Me lavo antes o después?
¿Dónde dejo la toalla?
¿Estoy tardando demasiado?
En mi cabeza, cada pequeño movimiento parecía un posible error.
Pero aquí viene lo importante:
nadie me estaba observando.
Nadie estaba esperando que yo “supiera”.
La mayoría estaba simplemente…
ocupada con su propio cuerpo, su propio cansancio, su propio día.
Lo que la mayoría teme… y lo que en realidad importa
Muchos viajeros creen que en un onsen hay que hacerlo todo perfecto.
La realidad es otra.
❌ Lo que NO es tan importante
- No saber todas las reglas de memoria
- No moverte con total naturalidad
- Dudar un poco
✅ Lo que SÍ importa
- Tener una actitud respetuosa
- Observar antes de actuar
- No invadir el espacio de otros
En Japón, nadie espera perfección de un visitante extranjero.
Lo que se valora es la intención.
Entonces, ¿qué pasa si haces algo “mal”?
Esta es la pregunta clave.
La respuesta honesta es:
casi nada.
Lo más común que puede pasar es:
- Alguien te indica algo con un gesto
- Un empleado se acerca con amabilidad
- Te das cuenta y corriges
Lo que casi nunca pasa:
- Regaños
- Enfrentamientos
- Situaciones incómodas graves
Y si te equivocas, una sonrisa y un “sumimasen” (perdón) suelen ser más que suficientes.
Un onsen puede ser muchas cosas (y no todas son extremas)
Otro gran error es pensar que todos los onsen son iguales.
No lo son.
Existen, por ejemplo:
- Onsen dentro de hoteles modernos, pensados para viajeros internacionales
- Ryokan de lujo, donde la experiencia es cuidada y privada
- Onsen tranquilos, donde la gente va a relajarse en silencio
- Onsen más sociales, donde se habla un poco más
No tienes que empezar por el más tradicional ni el más “auténtico”.
👉 También aquí hay niveles.
Quizá el onsen no es “difícil”, solo diferente
Muchas experiencias turísticas están diseñadas para explicarlo todo.
El onsen no.
No porque quiera excluirte,
sino porque no nació como atracción turística.
Es un espacio cotidiano para muchas personas.
Un lugar donde el cuerpo descansa y la mente baja el ritmo.
Eso lo hace diferente.
No imposible.
¿Para quién SÍ vale la pena intentarlo?
Un onsen puede ser una gran experiencia si:
- Te da curiosidad, aunque tengas un poco de miedo
- Quieres algo más que fotos y checklists
- Aceptas que no todo se entiende a la primera
No necesitas “amar” la experiencia.
Solo estar dispuesto a probarla.
¿Y para quién quizá no?
También es honesto decirlo.
Tal vez no sea para ti si:
- Necesitas control total en todo momento
- El silencio te incomoda demasiado
- Buscas solo entretenimiento o estímulo constante
Y eso también está bien.
Si decides intentarlo, empieza por aquí
Algunos consejos sencillos para la primera vez:
- No empieces por el onsen más tradicional
- Una noche es suficiente para probar
- No te obligues a disfrutarlo
- Si no te gusta, no pasa nada
Un onsen no es una prueba cultural.
Es solo una experiencia más del viaje.
La pregunta correcta no es “¿lo haré bien?”
La pregunta real es otra:
¿Qué tipo de experiencia quiero tener en Japón?
Si buscas solo comodidad, un hotel está perfecto.
Si buscas algo distinto, el onsen puede ser una puerta.
No a entender Japón.
Sino a sentirlo un poco.
👉 En el próximo artículo:
“Primera vez en Japón: ¿hotel normal o ryokan tradicional?”
Cómo elegir sus ventajas y desventajas.

